Chez Marinelli traslada al centro de Málaga una propuesta de cocina italiana que también hace guiños a la gastronomía francesa que define los orígenes y la trayectoria de Miguel Ángel García Marinelli; una carta en la que conviven risottos y pizzas con carnes y pesacados
Más allá de su carta, Chez Marinelli encuentra en su terraza uno de sus grandes atractivos, un espacio amplio, con una imponente barra y un ambiente continuo; todo ello pensado para disfrutar desde el almuerzo hasta el tardeo, entre cocina italiana, cócteles y música
En pleno centro de Málaga, una de las ciudades más dinámicas del sur de Europa, Chez Marinelli se presenta como un espacio que recoge la esencia del Mediterráneo desde una mirada contemporánea. Situado en la sexta planta de El Corte Inglés, este restaurante en las alturas ofrece una experiencia gastronómica que se basa en la cocina italiana y que además hace un guiño a la gastronomía francesa. Este restaurante, con una gran terraza de 150m2 está liderado por el reconocido empresario hostelero Miguel Ángel García Marinelli, Premio Nacional de Gastronomía y con más de 20 años de experiencia en la creación y dirección de espacios gastronómicos —como Le Bistroman y HotBao, ubicados en El Corte Inglés de Puerto Banús (Marbella)—.
La terraza, concebida como uno de los grandes atractivos del espacio, cuenta con una amplia barra que invita a disfrutar de una experiencia más desenfadada. Un lugar pensado tanto para sentarse a la mesa como para dejarse llevar por un picoteo más informal. Chez Marinelli ofrece además cocina ininterrumpida, lo que permite al comensal adaptarse a distintos momentos del día: desde una comida pausada hasta una parada a media tarde para compartir algunos platos acompañados de una copa y buena música.

TRADICIÓN ITALIANA CON MATICES FRANCESES
La carta de Chez Marinelli se articula en la cocina italiana, con el producto como punto de partida y una ejecución que pone el foco en el sabor. El restaurante cuenta con una cocina abierta en la que el comensal puede observar el trabajo del equipo de cocina y cómo hace cada elaboración. A partir de esta base, la propuesta recorre algunos de los grandes clásicos de la gastronomía italiana, con especial protagonismo de las pizzas, elaboradas al momento, y de una selección de platos que combinan recetas reconocibles con el sello personal de la casa. Una carta en la que conviven entrantes como el vitello tonatto o la berenjena a la parmigiana; pastas como la clásica lasaña o los raviolis de ricota y espinacas; sus tres risottos —carabinero, vegetal de ratatouille asada y espuma de burrata y el de funghi porcini, Parmigiano y pato ahumado—; carnes como el steak tartar o la milanesa de ternera con patatas fritas y tagliatelle; pescados como la dorada a la espalda; y, por supuesto, uno de sus platos estrella, las pizzas. Una docena de diferentes pizzas napolitanas de las cuales destacan algunas como la Margherita, la Carbonara, la Burratina o la Calzone. El colofón de la experiencia en Chez Marinelli lo ponen dulces como el tiramisú clásico o la tarta tatín con helado.
A todas estas elaboraciones se suman otras con un guiño a los orígenes franceses de Miguel Ángel García Marinelli como la sopa de cebolla gratinada, las croquetas de confit de pato, el salmón a la brasa con salsa de mostaza de Meux y en la parte dulce la crème brûlée al pistacho.
UNA TERRAZA QUE MARCA EL RITMO EN MÁLAGA
La terraza del restaurante, que comparte espacio con la del Club del Gourmet, se convierte en uno de los grandes atractivos de Chez Marinelli. Su amplia barra actúa como punto de encuentro, un lugar dinámico donde la experiencia se vive de forma más informal entre música, buen ambiente y una propuesta de coctelería pensada para acompañar las tardes y noches de Málaga. En su carta conviven grandes clásicos como el Negroni o el Spritz con otras creaciones y combinados de tendencia como el Espresso Martini, reforzando ese espíritu mediterráneo y relajado que define el espacio.
El interiorismo del local, diseñado por Javier Erlanz, refleja una estética que combina detalles náuticos con una paleta de colores frescos, creando un ambiente acogedor que evoca la relajada sofisticación de la Costa Azul francesa. En una ciudad de moda como Málaga, destacada por su ambiente cosmopolita, rica en cultura y vida social, y cuyo clima permite disfrutar de un espacio como este a lo largo de todo el año, Chez Marinelli se convierte en el destino perfecto para sumergirse en un viaje gastronómico.